Horse Fever

Allá por el año 1928, el Tahúr más importante de la época en el mundo de la hípica, Don Jefazo, decidió construir un nuevo hipódromo en la ciudad de Caballovilla para así poder coronar a su sucesor. Los mejores jugadores acudieron de todos los rincones del planeta para aceptar este desafío, poniendo en juego su honor (y gran parte de su patrimonio) para competir por el título de Rey de las Apuestas Hípicas.
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